jueves, 6 de julio de 2017
martes, 4 de julio de 2017
Hoy charlamos con ... LEA VÉLEZ
Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid, y graduada en la especialidad de Guión por la Escuela de Cine de Madrid. Es autora, junto a Susana Prieto, de numerosos guiones de series de televisión. Sus novelas, son la continuación escrita de su labor de guionista.
Es autora de títulos como El desván, La esfera de Ababol, La cirujana de Palma o El jardín de la memoria.
1. ¿Cuándo supo que quería ser escritora?
Ah, no, nunca. Jamás pensé que sería escritora. Mis padres tenían mucho contacto con el mundo literario y yo no creía tener el talento o la densidad suficiente para publicar libros. Ocurrió que un día empecé a escribir sin poder evitarlo, pero de pequeña yo pensaba que sería cualquier cosa menos escritora.
2. ¿Recuerda lo primero que escribió? ¿Qué edad tenía?
Recuerdo que fue obligada. Una redacción del colegio. No se me ocurrió nada en clase y me tocó hacerla en casa. Mi madre me sacó el soneto de Lope: un soneto me manda hacer Violante y escribí una redacción con esa idea que empezaba algo asó como “Una redacción me manda hacer doña Covadonga…”
3. ¿Qué lee una escritora como usted?
Casi nada. Unos diez libros al año. Todos muy buenos, eso sí. Escribo, precisamente, porque me gusta muy poco leer.
4. ¿Qué libro le gustaría haber escrito?
No, qué va. A mí no me gustaría haber escrito el libro de nadie. Me gusta escribir mis libros porque lo divertido es sacar cosas de mi interior que no sé que están ahí. Ese es el asombro de la escritura.
5. ¿Qué carencias tiene la literatura infantil contemporánea?
No puedo saberlo. Quiero decir, es inmensa e inabarcable y creo que debe de haber de todo, pero es un panorama, que como madre, me resulta impenetrable. Personalmente, me cuesta mucho trabajo encontrar libros de ciencia para niños que no se queden en generalidades divulgativas. Libros que tengan una visión del lector infantil como alguien más maduro, inteligente, genial. Los hay y muy buenos, claro, pero es complicado.
6. ¿Qué piensa acerca del papel de la mujer dentro de la literatura?
Pienso que la mujer ha sido discriminada e invisibilizada desde siempre. Pienso que cuando estudiábamos, nos hacían memorizar listas interminables de hombres, de escritores, y no había una consciencia de paridad. Ahora eso está cambiado lentamente en las cabezas, pero aún debe cambiar en la práctica.
7. ¿Y de la posición del Estado respecto a la cultura?
Que no tiene una posición.
8. Háblenos de su último trabajo: Nuestra casa en el árbol.
Es una novela de adultos protagonizada por niños y una novela para niños protagonizada por… niños. Porque en ella, creo, está la esencia de la felicidad.
9. ¿Qué significa para usted la literatura?
Diversión, felicidad, búsqueda, infancia.
10. ¿Se ha planteado moverse en un género distinto al que está inmersa actualmente?
Yo no escribo novelas de género. No digo que no lo haga en el futuro.
Muchas gracias, Lea, por su participación en el blog cultural El invierno de las letras. Le deseamos éxito en su trayectoria literaria.
martes, 27 de junio de 2017
Literatura en la sierra de Madrid
En la web Quienesquienvillalba podéis acceder a mi último artículo cultural. En este caso, hablo de escritores serranos.
Estos escritores serranos coeditan una antología de interesantes relatos
que descubren lo verdaderamente importante en el breve periplo de la existencia
humana: libros, lectura, historia, futuro, arte, poesía, fantasía... a través
de los cuales el lector identificará aquello esencial en la vida, sabiendo
diferenciarlo de lo que no lo es. Aunque... ¿realmente todos tenemos el mismo
concepto de “importante” para las mismas cosas? En estos textos en los que
participan diferentes autores, podréis averiguarlo.
Bajo el título de Akasia, este poemario es un viaje por las corrientes del tiempo,
por los detalles que construyen la vida y la realidad, sin los cuales todo lo
material se desvanecería.

Esperanza empezó a pintar al óleo a los catorce años, una actividad que ha ido compaginando con la escritura. En 1988 escribió un libro de cuentos infantiles titulado Fantasías, y en el 2009 publicó El marciano de Gustavo. Tiene una colección de relatos que ha ido creando a lo largo del tiempo y, desde hace seis años, comparte sus textos en diferentes talleres de escritura. La altura del sauce es su primera novela, cargada de sentimiento.
A punto de
cumplir sus noventa años, Santiaga Ruiz de la Hermosa, a quien todos llaman
Santa, ha tenido tiempo de crecer feliz, mirar el cielo, hacerse una y mil
preguntas, enamorarse de un poeta, conocer el dolor y de asumir en mitad de su
vida que no era la persona que creía ser. También de descubrir que la muerte
parece una maldición que cae sobre todas las personas que la tienen cerca. Tras
vivir diferentes infiernos, alguien la encuentra en una estación de tren, sola
y perdida, desde ese momento su vida será distinta.
NÚMERO 8. ROSA BLAS. SIETEIGLESIAS
“Varados en el
silencio” combina la historia de seis hombres que se han
cruzado con Tesa en diferentes momentos de su vida. Es una
historia circular, situada en los lugares que habitó en su infancia, (Biarritz,
Sierra pobre de Madrid, Madrid…), individuos equivalentes que ofrecen un
comportamiento aprendido, casi grabado en los genes, y una mujer que se niega a
cumplir el papel de personaje secundario que se amolda a una sociedad llena de
trampas emocionales que aniquilan la vida, la personalidad, convirtiendo a los
vivos en muertos vivientes, ajenos a ellos mismos”
NÚMERO 9. JAVIER FERNÁNDEZ JIMÉNEZ. NAVAS DEL REY

Autor incansable y polifacético. Su último trabajo es Maldita Guerra, un recopilatorio con poemas, microrrelatos y cuentos con un tema principal, la guerra y el horror que me provoca. Textos oscuros, dañinos, terribles... pero casi siempre con un poso de esperanza o la mirada puesta en el futuro. Actualmente tiene tres programas literarios en Radio 21, la radio comarcal de la Sierra Oeste de Madrid. Castillos en el Aire, un programa de libros y, sobre todo, escritores, que inauguramos hace ya varias temporadas; Menudo Castillo, el programa literario para peques y jóvenes; y La Biblioteca Encantada.
Año
2017. El conflicto con Oriente Medio ha alcanzado un punto de no retorno. La
Comisión Europea debate internamente si entrar en combate mientras que la CIA,
por su cuenta, ya ha iniciado su particular contienda. El mundo está abocado a
la temida Tercera Guerra Mundial, pero el veinte de febrero el destino de todos
nosotros cambiará para siempre. Al tiempo que un helicóptero cae descontrolado
a las frías aguas del East River, a cientos de kilómetros de distancia, el
marcapasos del director del Observatorio de Dinámica Solar de la NASA deja de
funcionar. ¿Qué extraña conexión existe entre ambos sucesos? Atrévete
a descubrirlo en esta apasionante novela de ciencia ficción.
Afortunadamente, nada dura para siempre. En breve
abrirán las piscinas, los colegios e institutos cerrarán sus puertas, el sol
invitará a estar en las terrazas, para muchos comienza la temporada vacacional
y los días serán más jugosos. El verano es una época para saborear lentamente
y, por ello, nada mejor que una de las actividades más recomendadas: la
lectura.
Joseph Addison dijo que «leer es para la mente lo
que el ejercicio físico es para el cuerpo». En este artículo os hablaré de diez
libros especiales en cuanto a temática, pero con un denominador común: todos
han sido redactados por autores de la sierra de Madrid. Escritores no
consagrados, a tiempo parcial —con la dificultad que ello conlleva—, amantes de
la literatura que, precisamente por ello, merecen una distinción singular en
esta página.
NÚMERO 1. DAVID VILLEGAS CABADAS. MORALZARZAL
Este madrileño,
profesor de escritura creativa y coordinador de clubes de lectura, es un autor
galardonado. En 2015 obtuvo el primer premio del concurso de narrativa corta
«Don Manuel» (Moralzarzal), con el relato «La Leyenda del Picapedrero» y, en
2013, fue premiado con la novela «Las Nieblas de Huancabamba» (Editorial
Premium, 2013), en el certamen de Novela Corta de Terror «Ciudad de Utrera».
Si os gustan las novelas inquietantes, con
desenlaces inesperados y gran calidad literaria, esta es la vuestra.

NÚMERO 2. PEDRO
SÁNCHEZ JACOMET. COLLADO VILLALBA
Miradas es un paseo por el último
medio siglo de la sociedad española. El autor nos relata cuentos de temas muy
variados que cubren el amplio espectro de los sentimientos e intereses humanos.
Preciosas piezas de prosa y poesía, auténticos
trozos del alma del auto. Podréis disfrutar de un trayecto maravilloso que
recorre valores sociales y humanos con gran sentimentalismo.
NÚMERO 3. RUBEN ALMARZA (COLLADO VILLALBA), IGNACIO DUFOUR (ALPEDRETE) y KANDU BANNA (COLMENAREJO)
Estos escritores serranos coeditan una antología de interesantes relatos
que descubren lo verdaderamente importante en el breve periplo de la existencia
humana: libros, lectura, historia, futuro, arte, poesía, fantasía... a través
de los cuales el lector identificará aquello esencial en la vida, sabiendo
diferenciarlo de lo que no lo es. Aunque... ¿realmente todos tenemos el mismo
concepto de “importante” para las mismas cosas? En estos textos en los que
participan diferentes autores, podréis averiguarlo.NÚMERO 4. INÉS MORENO. COLMENAREJO
Bajo el título de Akasia, este poemario es un viaje por las corrientes del tiempo,
por los detalles que construyen la vida y la realidad, sin los cuales todo lo
material se desvanecería.
Con una voz inspirada en el
realismo mágico, la autora narra un viaje interno que recorrerá emociones y
lugares comunes de la humanidad, identificando la magia que habita en cada uno
de ellos. Con este poemario el lector se embarcará en un viaje sin regreso.
NÚMERO 5. ESPERANZA ABASCAL GONZALEZ. SOTO DEL REAL

Esperanza empezó a pintar al óleo a los catorce años, una actividad que ha ido compaginando con la escritura. En 1988 escribió un libro de cuentos infantiles titulado Fantasías, y en el 2009 publicó El marciano de Gustavo. Tiene una colección de relatos que ha ido creando a lo largo del tiempo y, desde hace seis años, comparte sus textos en diferentes talleres de escritura. La altura del sauce es su primera novela, cargada de sentimiento.
NÚMERO 7. ALMA DIEGO. GALAPAGAR
Alma es una
escritora que se ha movido entre Galapagar y Moralzarzal. En El diablo en su escondrijo, hace uso de
sus conocimientos situando a los personajes en escenarios serranos. Os
sorprenderá el ritmo con el que engancha esta novela de suspense, que forma
parte de una trilogía: Perfil Psicópata. Acción y adicción, dicen los lectores.
NÚMERO 6. PAZ MARTÍN-POZUELO. COLMENAREJO
A punto de
cumplir sus noventa años, Santiaga Ruiz de la Hermosa, a quien todos llaman
Santa, ha tenido tiempo de crecer feliz, mirar el cielo, hacerse una y mil
preguntas, enamorarse de un poeta, conocer el dolor y de asumir en mitad de su
vida que no era la persona que creía ser. También de descubrir que la muerte
parece una maldición que cae sobre todas las personas que la tienen cerca. Tras
vivir diferentes infiernos, alguien la encuentra en una estación de tren, sola
y perdida, desde ese momento su vida será distinta.
Narrada a dos voces, con la sencillez y el lirismo
propio de la autora, Una vida más tarde es una novela sobre la
amistad, el poder de la palabra, la compasión de la memoria, el arte de perder
y el arte de ganar, una novela sobre el continuo renacer a la vida.
NÚMERO 8. ROSA BLAS. SIETEIGLESIAS
“Varados en el
silencio” combina la historia de seis hombres que se han
cruzado con Tesa en diferentes momentos de su vida. Es una
historia circular, situada en los lugares que habitó en su infancia, (Biarritz,
Sierra pobre de Madrid, Madrid…), individuos equivalentes que ofrecen un
comportamiento aprendido, casi grabado en los genes, y una mujer que se niega a
cumplir el papel de personaje secundario que se amolda a una sociedad llena de
trampas emocionales que aniquilan la vida, la personalidad, convirtiendo a los
vivos en muertos vivientes, ajenos a ellos mismos”
Autor incansable y polifacético. Su último trabajo es Maldita Guerra, un recopilatorio con poemas, microrrelatos y cuentos con un tema principal, la guerra y el horror que me provoca. Textos oscuros, dañinos, terribles... pero casi siempre con un poso de esperanza o la mirada puesta en el futuro. Actualmente tiene tres programas literarios en Radio 21, la radio comarcal de la Sierra Oeste de Madrid. Castillos en el Aire, un programa de libros y, sobre todo, escritores, que inauguramos hace ya varias temporadas; Menudo Castillo, el programa literario para peques y jóvenes; y La Biblioteca Encantada.
NÚMERO 10. ALEJANDRO PLAZA. MORALZARZAL
Año
2017. El conflicto con Oriente Medio ha alcanzado un punto de no retorno. La
Comisión Europea debate internamente si entrar en combate mientras que la CIA,
por su cuenta, ya ha iniciado su particular contienda. El mundo está abocado a
la temida Tercera Guerra Mundial, pero el veinte de febrero el destino de todos
nosotros cambiará para siempre. Al tiempo que un helicóptero cae descontrolado
a las frías aguas del East River, a cientos de kilómetros de distancia, el
marcapasos del director del Observatorio de Dinámica Solar de la NASA deja de
funcionar. ¿Qué extraña conexión existe entre ambos sucesos? Atrévete
a descubrirlo en esta apasionante novela de ciencia ficción.
Confío en que esta selección os guste y,
aprovechando la época veraniega, deis una oportunidad a autores serranos que,
aunque no sean consagrados, no por ellos son de menos calidad.
martes, 20 de junio de 2017
Reseña: Cuando no hay límites en la amistad
Reseña de Una historia
de policías, de Esteban Navarro Soriano,
Ed. Playa de Ákaba, 2017.
Esteban Navarro
Soriano nos descubre una trama intrigante y adictiva, protagonizada por
antihéroes que rompen con los estereotipos social y literariamente prefijados:
policías vocacionales al servicio de sus valores éticos, de la Ley y de los
ciudadanos.
El escritor murciano, finalista del Premio
Nadal 2013 con su obra La noche de los
peones y reconocido por Amazon como uno de los fundadores de la Generación
Kindle, aborda el argumento asfixiante de cinco amigos corruptos, presos de una
cadena de favores —y de chantajes emocionales—, que se verán inmersos en un
laberinto de periplos delictivos de los que les costará trabajo hallar la
salida.
Sirviéndose del personaje Lorenzo Noguera,
que narra la historia en primera persona y presenta la perspectiva más neutral
del grupo, el autor nos da a conocer a cinco colegas que coinciden en la
escuela de policía de Ávila en 1995, y que entablan una fuerte amistad que
estrechará sus lazos a medida que aumenten los secretos entre ellos. Secretos
insondables, que ahondan en el lado oscuro de la legalidad. Secretos
inconfesables, que les mantienen unidos como una cuerda de reos. Secretos que
hay que encubrir, porque han salido a la luz. Ya que, como dice Navarro
Soriano, «la mejor forma de preservar un secreto, es no contar a nadie ese
secreto.»
Y, a pesar de que estos amigos, recién
salidos de la Escuela de Policía, son destinados a diferentes plantillas
aportándoles un halo de esperanza que les permita librarse de su pasado
conflictivo, veinte años después volverá a encadenarles un nuevo problema: en
el maletero del coche de Antonio Padilla hay un cadáver. Hay que sacarle las
balas del cuerpo para que no le relacionen con el arma de Padilla y hay que
deshacerse de él.
El escritor galardonado hace uso de su
maestría en las descripciones de las situaciones presentadas cumpliendo, una
vez más, las expectativas de los lectores y desarrollando un ritmo frenético,
plagado de sobresaltos, hasta el propio desenlace.
martes, 13 de junio de 2017
Hoy charlamos con... MARCELO LUJÁN
(Buenos Aires, 1973)A principios de 2001 se radicó en Madrid, donde trabaja como coordinador de actividades culturales y talleres de creación literaria. Publicó los libros de cuentos Flores para Irene (Premio Santa Cruz de Tenerife 2003), En algún cielo (Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa 2006), y El desvío (Premio Kutxa Ciudad de San Sebastián 2007). Los libros de prosa poética Arder en el invierno y Pequeños pies ingleses. Y las novelas La mala espera (Premio Ciudad de Getafe de Novela Negra 2009), Moravia, y Subsuelo (Premio Dashiell Hammett 2016, entre otros). Parte de su obra fue seleccionada en campañas de fomento a la lectura y traducida al francés, italiano, alemán, inglés y checo.
1. ¿Le gustaba estudiar en el colegio o era de los que se hacían los remolones?
Más que remolón, era bastante vago. Pero sí, digamos que pertenecía al segundo grupo. Intentaba cumplir lo justo y necesario para aprobar las asignaturas (que era la única obligación que tuve hasta los diecisiete o dieciochos años). Después me tocó hacer el servicio militar (obligatorio en Argentina en ese entonces). Y después, en la universidad, fui mucho más aplicado.
2. ¿Cuándo decidió que quería ser escritor?
Desde muy chico. A los nueve años le pedí a los Reyes un patinete y me trajeron dos libros (bueno, también me trajeron el patinete). Lo cierto es que fueron esos dos libros los que me iniciaron en la lectura de un modo más o menos habitual. Quiero decir que incorporé la lectura a mis actividades cotidianas (la lectura siempre es fundamental pero lo es mucho más en la infancia). Con la lectura de esos dos primero libros (eran ediciones juveniles, no infantiles) me di cuenta de que quería hacer lo que hacían esos tipos: contar historias.
3. ¿Recuerda lo primero que leyó?
Aquellos libros que me trajeron los Reyes: Dos años de vacaciones, de Julio Verne; y Corazón, de Edmundo De Amicis. Por Julio Verne empecé a sentir devoción, por supuesto.
4. ¿Qué libro le gustaría haber escrito?
Cualquiera de Julio Verne (aunque de adulto no leí casi ciencia-ficción). Me hubiese gustado tener su cabeza, su visión, su poder ―casi sobrenatural― para anticiparse a lo que vendrá. Era un genio. Hace poco volví a soñar con el capitán Nemo: entraba con el Nautilus por el Manzanares. No sé qué clase de metáfora encierra esa imagen pero fue lo que soñé.
5. Desde su punto de vista, ¿qué carencias tiene la literatura contemporánea?
La literatura no tiene carencias porque siempre es maravillosa. El problema radica en las personas que la abordan. Actualmente la mitad de lo que se publica (al menos en España) es de muy baja calidad o están mal editados. O ambas cosas. Por lo tanto, el lector medio tiene que bucear demasiado entre el fango. Ese es el problema: el fango.
6. ¿Recuerda lo más difícil que ha tenido que narrar?
Qué buena pregunta. Creo que el capítulo final de La mala espera. Y creo que la dificultad estaba relacionada con el miedo. Era mi primera novela y, llegado a esa instancia de la narración, sabía que lo había hecho más o menos bien. Y tenía muchísimo miedo de joderlo todo ejecutando un mal final. Fueron uno días angustiantes, Me rapé la cabeza a cero. No sé por qué milagroso motivo no enloquecí del todo.
7. ¿Qué opina de la protección que el Estado español ofrece a la cultura y, en concreto, a los escritores?
Es regular. A veces hay buenas intenciones. Pero mucho me temo que a nuestros dirigentes (no al Estado, sino a los gobiernos) la variable cultural poco les importa. En este hemisferio nuestro ―mal globalizado―, lo único que importa es la variable económica. Y la variable económica y la cultural no son buenas amigas.
8. Háblenos de su último trabajo.
Después de la publicación de Subsuelo, he tenido la suerte de que me reeditaran una colección de cuentos y una novela. Moravia (novela, Salto de Página), y En algún cielo (cuentos, Playa de Ákaba). Este último es una recuperación que me hizo muchísima ilusión porque se trata de mis primeros cuentos (de cuando era joven y valiente, que suelo decir). Es, también, una edición revisada que incorpora un texto inédito, La edición original de En algún cielo fue consecuencia de un premio (Ciudad de Alcalá de Narrativa), y no tuvo apenas distribución comercial. De modo que ahora el libro estará más cerca de los lectores. Eso siempre es gratificante.
9. ¿Qué es, para usted, la literatura?
Es una parte muy importante de mi vida como individuo. Procuro que no lo sea todo (a veces lo consigo). Al ser autor, literatura y creación literaria van muy de la mano. Dijo Haroldo Conti (escritor al que admiro profundamente): ‘Soy escritor sólo cuando escribo, el resto del tiempo me pierdo entre la gente’.
10. ¿Un escritor nace o se hace?
No lo sé. Supongo que ambas cosas. Pero no me hagáis muchos caso.
Muchas gracias por su participación en el blog cultural El invierno de las letras. Le deseamos éxito en su trayectoria literaria.
martes, 6 de junio de 2017
Hoy charlamos con... LUIS NÚÑEZ VILLAVEIRÁN

Luis Núñez Villaveirán (Pontecaldelas, 1981). Es licenciado en Derecho y máster en Periodismo por el periódico El Mundo. Aunque su pasión siempre han sido las letras, desde el inicio de su carrera ha estado ligado el mundo audiovisual. Ha pasado por VeoTv y ha colaborado con otros medios como ADN, Press Tv y la Televisión Nacional de Chile. Ha creado la sección audiovisual de El Confidencial y posteriormente ha liderado la sección audiovisual digital de El Mundo. Actualmente, realiza reportajes especiales multimedia para el diario El Mundo. Uno de los últimos, sobre el grupo de secuestros de la Policía Nacional, fue galardonado con el Premio de Periodismo de la Policía Nacional en 2016. Esta es su primera incursión en el mundo de la literatura. Y espera que no sea la última.
«Escribir es la posibilidad de abordar un mundo paralelo y ficticio donde hacer realidad las pulsiones más extremas, tanto negativas como positivas, y con ellas crear una historia tan potente como verosímil para trasladar al lector a ese mundo y no soltarle hasta que termine lo que tenemos que contarle y que, acto seguido, desee volver a él una y mil veces»
1. ¿Le gustaba estudiar en el colegio o era de los que se hacían los remolones? No era muy estudioso en el sentido de demasiado trabajador pero tenía mucha facilidad para memorizar así que solía sacar buenas notas en la clase.
2. ¿No es mejor el cine que la lectura? A mí siempre me ha gustado leer. Más que escribir. Leer me relaja y me ayuda a evadirme del mundo cuando he tenido un mal día. Desde pequeño empiezas con cómics y libros de aventuras hasta que ya te metes en la novela. El cine también me encanta, casi al mismo nivel. Pero, si tuviera que elegir, prefiero la lectura.
3. ¿Qué libro le ha hecho mejor persona? Ninguno. Sólo las personas me hacen mejor persona. Los libros me ayudan a en muchas facetas de la vida pero no suelo fijarme en ellos como moralina. Son un entretenimiento, a veces mejor, a veces peor, pero no los tomo como pontificaciones de conducta porque creo que el autor no los ha escrito para eso. Si no, nunca podría haber escrito el mío con un protagonista tan despreciable.
4. ¿Qué libro le gustaría haber escrito? El libro que me gustaría haber escrito es el mío. Por eso lo hice. Eso no quiere decir que sea un buen libro, sólo que es el libro que quise escribir. Si hablamos de gustos… hay miles pero si te tengo que decir uno, la Ilíada, sin lugar a dudas. Los clásicos griegos son mi perdición y la Ilíada es mi tótem.
5. Desde su punto de vista, ¿qué carencias tiene el periodismo contemporáneo? La primera es de periodistas. Hay dinero para jefes pero no para periodistas. Así que quizás sería más apropiado decir de dinero. Luego de gestión, lo que se tiene se gestiona muy mal. Las plantillas están descompensadas. Tampoco hay un destino claro a la hora de adaptarse a los nuevos tiempos. El periodismo del siglo XX ha muerto y aún no sabemos hacia dónde tiene que ir en el siglo XXI. Y te contaría miles pero no quiero aburrirte.
6. ¿Recuerda lo más difícil que ha tenido que narrar, como periodista o escritor? Sin lugar a dudas el cruce de refugiados por el Egeo. Soy padre reciente y ver como familias se embarcan a un oscuro mar con niños menores de un año te encoge el corazón.
7. ¿Por qué es importante ahondar en la oscuridad del ser humano? Porque las artes (cine, literatura) se suelen fijar más en la claridad. En el lado bueno. Los malos parece que se crean para ser vencidos y eso, en la realidad, no ocurre ni mucho menos a menudo. Así que quizás eso fuera lo que más me atraía a la hora de escribir mi libro. Dar el papel protagonista que la maldad tiene en el mundo.
8. Háblenos de su último trabajo: 18 días. Último y primero, jejeje. Pues que es un proyecto que siempre me rondó la cabeza y que lo escribí en un momento duro. Creo que esa dureza se refleja en la historia y en la escritura. Es un libro contrario a la literatura habitual, lo que le concede belleza y oscuridad a partes iguales. Es contundente, adictivo y con un ritmo creciente. Creo que entretiene y tiene un final en el que deja el sabor de boca que quería dejar.
9. ¿Ebook o libros en papel? Ambos. Me gustan los dos formatos. No son excluyentes. El romanticismo del papel es algo que tiene que perdurar siempre pero la comodidad de llevar muchos libros en un dispositivo pequeño a la hora de viajar… es algo que no se puede ignorar.
10. ¿Se ha planteado moverse en un género distinto al que está inmerso actualmente? Claro, no creo que mi escritura tenga que parecerse entre una obra y otra. De hecho, el siguiente proyecto no se parece en nada al anterior. No se trata sólo de sorprender a los lectores, también se sorprende uno mismo. Uno no puede vivir ni escribir siempre en la oscuridad o puede llegar a perder el camino de vuelta a la luz.
Muchas gracias por su participación en el blog cultural El invierno de las letras. Le deseamos éxito en su trayectoria literaria.
2. ¿No es mejor el cine que la lectura? A mí siempre me ha gustado leer. Más que escribir. Leer me relaja y me ayuda a evadirme del mundo cuando he tenido un mal día. Desde pequeño empiezas con cómics y libros de aventuras hasta que ya te metes en la novela. El cine también me encanta, casi al mismo nivel. Pero, si tuviera que elegir, prefiero la lectura.
3. ¿Qué libro le ha hecho mejor persona? Ninguno. Sólo las personas me hacen mejor persona. Los libros me ayudan a en muchas facetas de la vida pero no suelo fijarme en ellos como moralina. Son un entretenimiento, a veces mejor, a veces peor, pero no los tomo como pontificaciones de conducta porque creo que el autor no los ha escrito para eso. Si no, nunca podría haber escrito el mío con un protagonista tan despreciable.
4. ¿Qué libro le gustaría haber escrito? El libro que me gustaría haber escrito es el mío. Por eso lo hice. Eso no quiere decir que sea un buen libro, sólo que es el libro que quise escribir. Si hablamos de gustos… hay miles pero si te tengo que decir uno, la Ilíada, sin lugar a dudas. Los clásicos griegos son mi perdición y la Ilíada es mi tótem.
5. Desde su punto de vista, ¿qué carencias tiene el periodismo contemporáneo? La primera es de periodistas. Hay dinero para jefes pero no para periodistas. Así que quizás sería más apropiado decir de dinero. Luego de gestión, lo que se tiene se gestiona muy mal. Las plantillas están descompensadas. Tampoco hay un destino claro a la hora de adaptarse a los nuevos tiempos. El periodismo del siglo XX ha muerto y aún no sabemos hacia dónde tiene que ir en el siglo XXI. Y te contaría miles pero no quiero aburrirte.
6. ¿Recuerda lo más difícil que ha tenido que narrar, como periodista o escritor? Sin lugar a dudas el cruce de refugiados por el Egeo. Soy padre reciente y ver como familias se embarcan a un oscuro mar con niños menores de un año te encoge el corazón.
7. ¿Por qué es importante ahondar en la oscuridad del ser humano? Porque las artes (cine, literatura) se suelen fijar más en la claridad. En el lado bueno. Los malos parece que se crean para ser vencidos y eso, en la realidad, no ocurre ni mucho menos a menudo. Así que quizás eso fuera lo que más me atraía a la hora de escribir mi libro. Dar el papel protagonista que la maldad tiene en el mundo.
8. Háblenos de su último trabajo: 18 días. Último y primero, jejeje. Pues que es un proyecto que siempre me rondó la cabeza y que lo escribí en un momento duro. Creo que esa dureza se refleja en la historia y en la escritura. Es un libro contrario a la literatura habitual, lo que le concede belleza y oscuridad a partes iguales. Es contundente, adictivo y con un ritmo creciente. Creo que entretiene y tiene un final en el que deja el sabor de boca que quería dejar.
9. ¿Ebook o libros en papel? Ambos. Me gustan los dos formatos. No son excluyentes. El romanticismo del papel es algo que tiene que perdurar siempre pero la comodidad de llevar muchos libros en un dispositivo pequeño a la hora de viajar… es algo que no se puede ignorar.
10. ¿Se ha planteado moverse en un género distinto al que está inmerso actualmente? Claro, no creo que mi escritura tenga que parecerse entre una obra y otra. De hecho, el siguiente proyecto no se parece en nada al anterior. No se trata sólo de sorprender a los lectores, también se sorprende uno mismo. Uno no puede vivir ni escribir siempre en la oscuridad o puede llegar a perder el camino de vuelta a la luz.
Muchas gracias por su participación en el blog cultural El invierno de las letras. Le deseamos éxito en su trayectoria literaria.
martes, 30 de mayo de 2017
Hoy charlamos con... SERGIO RODRÍGUEZ
Sergio Rodríguez, periodista formado en el instituto E.S. Viana Do Bolo (Ourense), instituto las Lagunas, Ourense, y en la facultad de Ciencias De La Información (comunicación) en Universidad Complutense De Madrid. Ha trabajado como redactor en RNE, Cadena Ser y, desde hace 23 años, trabaja en Onda Madrid - Telemadrid. Desde hace dos años, realiza un resumen diario en pareados libres del programa de la radio. En 1984 publicó la novela "Pasos", Finalista del Premio Sésamo de novela.
Melómano empedernido, irónico e ingenioso, lector infatigable, perfeccionista del lenguaje y amante de su tierra. Ha publicado relatos preciosos, dotados de un dominio de la narración nostálgica y realista, como El árbol de los lobos, El perro clasista o Dos mujeres y un callejón.
Un buen hombre, buen romancero y buen amigo.----------------------------------------------------------
¿Cuándo supo que quería escribir? ¿Recuerda lo primero que escribió? ¿Qué edad tenía?
Creo que en la primera adolescencia, a eso de los 14 años. No tiene mérito decir que a esa edad escribía poemas porque todo el mundo lo hace, se tenga uso de razón o de sinrazón. Empecé a escribir una cosa autobiográfica y simbólica, novelesca, y a la vez un ensayo de política porque había empezado a leer cosas de política y sociología (sobre todo marxistas, leninistas, anarquista…revistas que me pasaba un amiguete mayor que yo y que ya estaba en Madrid, es decir en la vanguardia obrera y estudiantil, como: “El Viejo topo” o el “Ajo blanco”) y pensaba que iba a cambiar el mundo lo cual no sé si tenía mérito o era una temeridad. Ahora ya sé que era una temeridad. Es lo que tiene hacerse mayor.
¿Qué lee usted?
Leo, sobre todo, prosa. Siempre he sido muy prosaico, sí. Sobre todo novela. En poesía tengo mi mesa lirica con cuatro patas fundamentales: Cernuda, Machado (Antonio), Blas de Otero y Miguel Hernández. Y que me perdonen esos poetas por llamarles patas. Sobre esa mesa voy poniendo, de vez en cuando a otros que no tengan muy mala pata.
¿Qué libro le gustaría haber escrito, pero se le adelantaron?
Se me adelantó Gabriel Garcia Márquez con “El amor en los tiempos del cólera”. Yo tenía la opción de escribir “El amor en los tiempos del asma”, que sufrí y me marcó mucho durante la infancia, pero ya no me atreví.
Desde su punto de vista, ¿qué carencias tiene el periodismo contemporáneo? ¿Y la literatura contemporánea?
El periodismo contemporáneo casi ya no existe. Hay un periodismo de declaraciones y contradeclaraciones, de “canutazos”….Del escándalo efímero y acumulativo. El periodismo superficial es lo que impera y el periodismo de propaganda, correa de transmisión, creado por clanes políticos y empresariales. El periodismo de investigación se ha ido sustituyendo por el periodismo de la filtración interesada. Abomino del oficio ya.
Y la literatura se ha banalizado. Hoy ya hay más escritores que lectores. Hoy todo el mundo escribe y nadie lee. Es el reflejo de que el mundo está al revés.
¿Recuerda lo más difícil que ha tenido que narrar, como periodista o escritor?
De los hecho más duros, la caída de la marquesina del “Cine Bilbao”, por ejemplo, con personas muertas a mi lado y transmitiendo la crónica. Un obrero muerto en accidente laboral…Mi época de reportero.
En lo literario tuve una época en que ideé una especie de venganza literaria al narrar un asesinato que ocurrió en mi familia paterna. Sabía que los asesinos aún vivían y no habían pagado convenientemente por su crimen (como ahora), quería hacer algo…Y la historia está a medio acabar en el cajón.
¿Hay diferencias hay entre el periodista y el escritor?
Las diferencias entre el periodismo están claras. Los periodistas, sobre todo los jóvenes, no saben escribir ni saben hablar. Yo todos los días me pillo un cabreo o varios viendo los telediarios. Los becarios que llegan a la Redacción cada vez son más incultos. No conocen la Historia. No conocen ni la Historia más reciente, la de la Transición. Podría escribir muchas anécdotas reveladoras. Vamos, como decía alguien, con su ignorancia se podría volver a escribir un Espasa.
Si no hubiera sido Sergio Rodríguez, ¿quién le hubiese gustado ser?
Me hubiera gustado ser un autor de éxito, claro, a quien no, aunque no uno cualquiera sino uno de calidad probada pero están ya casi todos muertos o muy viejos. Y yo sigo vivo. Saramago me parece un ejemplo perfecto de compromiso y calidad literaria. Decía el pedante de Borges que la escritura es una actividad subsidiaria de la lectura. Dijo otras tonterías y barbaridades, como cuando le preguntaron por los desaparecidos de Argentina (“esteeee, Creo que se están comiendo a los caníbales”) pero en esto tenía razón.
¿Qué significa para usted la literatura?
El viejo debate entre ética y estética. Yo creo que el autor debe tener un referente ético en lo que escribe. Estamos para hacer un mundo mejor o mejorable, no para regodearnos en el mal. Dicho esto, hay que diferenciar entre el autor, el hombre, y el autor propiamente dicho. El ejemplo más elocuente, o anti ejemplo, es Rousseau, que predicaba la bondad del ser humano y hacia todo lo contrario: se deshizo de todos sus hijos, a los que dio en adopción y de los que no quiso saber nada.
¿Qué opina del papel que ocupa la mujer dentro de la literatura? ¿Y del papel que ocupa el Estado?
El papel de la mujer en la literatura. Tiene un momento magnifico. Y en el mundo laboral, también si no matizamos demasiado. En mi trabajo hay mayoría de mujeres. Otra cuestión es el trabajo no especializado, el precario. Y no sé si la pregunta a su papel en el Estado o al papel del Estado en la sociedad, que ha ido disminuyendo este estado de cosas de liberalismo bancario salvaje. El Estado debe ser un ente cada vez más fuerte para equilibrar los desmanes de los poderes económicos, que le han ido ganando terreno. Debe ser garante de la igualdad social y árbitro de los distintos intereses
Para que exista precisamente el estado de Derecho y no la selva del más fuerte.
¿Por qué se lee cada vez menos? ¿Cómo motivaría a los jóvenes para que leyesen más?
Se lee poco porque la lectura y la cultura en general suponen un esfuerzo. Hacer ver que ese esfuerzo merece la pena es la tarea ineludible hacia los jóvenes. Pero está la tecnología abrumadora, absurda, las redes sociales que los hipnotizan…A mi hijo, por ejemplo, se le pasó la época de leer a Julio Verne, Salgari, Hermann Hess…que hay que leer a una edad determinada, creo.
La lectura es cultura y la cultura es valor personal. Eso es lo que hay que hacerles entender.
Muchas gracias por su participación en el blog cultural El invierno de las letras. Le deseamos éxito en su trayectoria.
¿Qué lee usted?
Leo, sobre todo, prosa. Siempre he sido muy prosaico, sí. Sobre todo novela. En poesía tengo mi mesa lirica con cuatro patas fundamentales: Cernuda, Machado (Antonio), Blas de Otero y Miguel Hernández. Y que me perdonen esos poetas por llamarles patas. Sobre esa mesa voy poniendo, de vez en cuando a otros que no tengan muy mala pata.
¿Qué libro le gustaría haber escrito, pero se le adelantaron?
Se me adelantó Gabriel Garcia Márquez con “El amor en los tiempos del cólera”. Yo tenía la opción de escribir “El amor en los tiempos del asma”, que sufrí y me marcó mucho durante la infancia, pero ya no me atreví.
Desde su punto de vista, ¿qué carencias tiene el periodismo contemporáneo? ¿Y la literatura contemporánea?
El periodismo contemporáneo casi ya no existe. Hay un periodismo de declaraciones y contradeclaraciones, de “canutazos”….Del escándalo efímero y acumulativo. El periodismo superficial es lo que impera y el periodismo de propaganda, correa de transmisión, creado por clanes políticos y empresariales. El periodismo de investigación se ha ido sustituyendo por el periodismo de la filtración interesada. Abomino del oficio ya.
Y la literatura se ha banalizado. Hoy ya hay más escritores que lectores. Hoy todo el mundo escribe y nadie lee. Es el reflejo de que el mundo está al revés.
¿Recuerda lo más difícil que ha tenido que narrar, como periodista o escritor?
De los hecho más duros, la caída de la marquesina del “Cine Bilbao”, por ejemplo, con personas muertas a mi lado y transmitiendo la crónica. Un obrero muerto en accidente laboral…Mi época de reportero.
En lo literario tuve una época en que ideé una especie de venganza literaria al narrar un asesinato que ocurrió en mi familia paterna. Sabía que los asesinos aún vivían y no habían pagado convenientemente por su crimen (como ahora), quería hacer algo…Y la historia está a medio acabar en el cajón.
¿Hay diferencias hay entre el periodista y el escritor?
Las diferencias entre el periodismo están claras. Los periodistas, sobre todo los jóvenes, no saben escribir ni saben hablar. Yo todos los días me pillo un cabreo o varios viendo los telediarios. Los becarios que llegan a la Redacción cada vez son más incultos. No conocen la Historia. No conocen ni la Historia más reciente, la de la Transición. Podría escribir muchas anécdotas reveladoras. Vamos, como decía alguien, con su ignorancia se podría volver a escribir un Espasa.
Si no hubiera sido Sergio Rodríguez, ¿quién le hubiese gustado ser?
Me hubiera gustado ser un autor de éxito, claro, a quien no, aunque no uno cualquiera sino uno de calidad probada pero están ya casi todos muertos o muy viejos. Y yo sigo vivo. Saramago me parece un ejemplo perfecto de compromiso y calidad literaria. Decía el pedante de Borges que la escritura es una actividad subsidiaria de la lectura. Dijo otras tonterías y barbaridades, como cuando le preguntaron por los desaparecidos de Argentina (“esteeee, Creo que se están comiendo a los caníbales”) pero en esto tenía razón.
¿Qué significa para usted la literatura?
El viejo debate entre ética y estética. Yo creo que el autor debe tener un referente ético en lo que escribe. Estamos para hacer un mundo mejor o mejorable, no para regodearnos en el mal. Dicho esto, hay que diferenciar entre el autor, el hombre, y el autor propiamente dicho. El ejemplo más elocuente, o anti ejemplo, es Rousseau, que predicaba la bondad del ser humano y hacia todo lo contrario: se deshizo de todos sus hijos, a los que dio en adopción y de los que no quiso saber nada.
¿Qué opina del papel que ocupa la mujer dentro de la literatura? ¿Y del papel que ocupa el Estado?
El papel de la mujer en la literatura. Tiene un momento magnifico. Y en el mundo laboral, también si no matizamos demasiado. En mi trabajo hay mayoría de mujeres. Otra cuestión es el trabajo no especializado, el precario. Y no sé si la pregunta a su papel en el Estado o al papel del Estado en la sociedad, que ha ido disminuyendo este estado de cosas de liberalismo bancario salvaje. El Estado debe ser un ente cada vez más fuerte para equilibrar los desmanes de los poderes económicos, que le han ido ganando terreno. Debe ser garante de la igualdad social y árbitro de los distintos intereses
Para que exista precisamente el estado de Derecho y no la selva del más fuerte.
¿Por qué se lee cada vez menos? ¿Cómo motivaría a los jóvenes para que leyesen más?
Se lee poco porque la lectura y la cultura en general suponen un esfuerzo. Hacer ver que ese esfuerzo merece la pena es la tarea ineludible hacia los jóvenes. Pero está la tecnología abrumadora, absurda, las redes sociales que los hipnotizan…A mi hijo, por ejemplo, se le pasó la época de leer a Julio Verne, Salgari, Hermann Hess…que hay que leer a una edad determinada, creo.
La lectura es cultura y la cultura es valor personal. Eso es lo que hay que hacerles entender.
Muchas gracias por su participación en el blog cultural El invierno de las letras. Le deseamos éxito en su trayectoria.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
Eduardo Sánchez Aznar , autor de la novela El manipulador de sueños y relatos breves incluidos en la colección Generación Subway, aport...
-
-¿Entonces sigue creyendo que Dios existe? - Sí, puesto que no dejo de insultarlo Cosmética del enemigo Comenzamos el nuevo año con un ...
-
Allá en el 2003 tuve la oportunidad de conocer a una de las grandes genialidades literarias de nuestro país, Enrique Vila-Matas, a través de...


