miércoles, 20 de marzo de 2013

El amante, de Marguerite Duras

[...Escribiré libros. eso es lo que vislumbro más allá del instante, en el gran desierto bajo cuyos trazos se me aparece la amplitud de mi vida...]


MARGUERITE DURAS plasma un capítulo de su biografía con la delicadeza de una pluma mecida por el viento. Nacida en Saigón (en la actualidad, Ciudad Ho Chi Minh) el 4 de abril de1914. Pasó su infancia y adolescencia junto a su madre en la Indochina Francesa, experiencia que le marcó profundamente e inspiró muchas de sus obras. Cambió su nombre en 1943, por el de una villa de Lot-et-Garonne, donde estaba su casa. En 1932 vuelve a Francia. Estudió Derecho, Matemáticas y Ciencias Políticas.


Se dio a conocer más con la publicación de una novela de inspiración autobiográfica, Un dique contra el Pacífico (1950), que elabora recuerdos de infancia. Sus obras posteriores ponen de relieve, en relatos cortos, la angustia y el deseo de los personajes que intentan escapar de la soledad.



Sus grandes novelas son Le ravissement de Lol V. Stein, 1964; Le Vice-cónsul, 1966; L'Amante Anglaise, 1967; Détruire, dit-elle, 1969; L'Amour, 1971; y el texto India Song, 1973, que recoge personajes de Le Vice-cónsul y que luego llevó excepcionalmente al cine.

Su obra literaria cuenta con unas cuarenta novelas y una docena de piezas de teatro. Su trayectoria dramática fue reconocida en 1983 por la Academia francesa con el Gran premio del teatro. Marguerite Duras escribió el guion de la película Hiroshima, mon amour, (1958), dirigida por Alain Resnais y dirigió varias películas, entre ellas India Song, y Los niños.



EL AMANTE

La autora evoluciona tras sus primeras novelas hacia la «nouveau roman» y el existencialismo. Simpatizó con Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Escribe maravillosos fragmentos de introspección y de autoexploración que parten de la idea de la fragmentación como unidad. Sus novelas nos descubren su mundo interior por el que transita con una facilidad asombrosa, como si tuviera una lente que observa su yo, sacando de él todo el material narrativo necesario para dar forma a su ficción, que en ella, es también su realidad. Realidad y ficción se confunden continuamente en la vida de la autora excepcional que era, y que a veces nos es difícil sustraer lo narrado de lo vivido.

"Quiero escribir. Ya se lo he dicho a mi madre: lo que quiero hacer es escribir. La primera vez, ninguna respuesta. Y luego ella pregunta: ¿escribir qué? Digo libros, novelas. Dice con dureza: después de las oposiciones de matemáticas, si quieres, escribe, eso no me importa. Está en contra, escribir no tiene mérito, no es un trabajo, es un cuento -más tarde me dirá: una fantasía infantil". 

"El Amante" recibió el Premio Goncourt en 1984 y fue llevada al cine posteriormente. Alcanzó un éxito mundial, con más de tres millones de ejemplares, y fue traducida a cuarenta idiomas. Retoma ahí un recuerdo de adolescencia y lo elabora nivelescamente. Lo retomó muy bien en L'Amant de la Chine du Nord, de 1991.

Podría ser una "Lolita" de Nabokov o una "Flaqueza del Bolchevique" de Lorenzo Silva, pero narra la historia de una niña blanca y paupérrima de 15 años que mantiene una intensa historia de amor con un chino adulto y millonario en la ciudad de Saigon. Alrededor del hilo conductor, un mundo que pone de manifiesto la diferencia entre clases sociales, el recuerdo de los matrimonios concertados por los padres, la guerra, el interés económico, la apariencia e hipocresía, el odio, el amor, la prostitución. La alienación supone el embrutecimiento del ser humano que lleva al hombre a su destrucción: la guerra, es su expresión más poderosa y temible.



ANECDOTARIO

Marguerite quedó muy descontenta con la película, llegando a tener numerosos conflictos con Annaud, con el que rompió su amistad renegando hasta de su propia novela, de la que dijo: «El amante es una mierda. Es una novela de quiosco de estación. La escribí borracha». Y nada más lejos de la realidad. Escribió a continuación El amante del la china del norte (Gallimard, 1991), como revisión de El amante y como expiación consigo misma, donde vuelven a aparecer los mismos temas: la niña, el hombre y el deseo, pero vaciada de lo negativo, quedándose con el amor y el silencio. Reescribe esta novela cuatro veces.

EDITORIAL Y PRECIO

Podéis encontrar este libro  por 6,90 € en la editorial Maxi Tusquets, en www.amazon.es.

OPINIÓN PERSONAL

Me ha fascinado este descubrimiento al que he accedido a través de Enrique Vila-Matas, que hablaba de la autora refiriéndose a que "existe un mal de escribir".

LO QUE DICE LA CRÍTICA

Según dicen, no es la mejor novela de la autora, aunque sí la más conocida. Y aunque no he tenido la oportunidad de ver la película, no creo que supere la sutil exquisitez con que describe el detalle, hasta el punto de desear que el propio chino de Cholen sea quien se enamore de la lectora y un día, transcurridos los años y cuando menos lo espere, desee que le llame por teléfono para decirle "que todavía la ama, que nunca podrá dejar de amarla, que la amará hasta la muerte".

FUENTES

http://www.resonancias.org/content/read/1294/marguerite-duras-la-autobiografia-como-escritura-por-mercedes-de-vega/

lunes, 11 de marzo de 2013

Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño

Documental Roberto Bolaño


[He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.]


ATT. ROBERTO BOLAÑO.


Llegaste a mi vida de la mano de un profesor de literatura que me recordó que no debía dejarme influir por el número de páginas de una novela como 2666 sino, evidentemente, por su contenido. Siempre será más importante el trayecto que el destino, escribiría Kavafis.

LA NOVELA


No hay nada de salvaje en la obra del chileno Los detectives salvajes. Es una novela diferente a cuanto hayamos leído que representa, a través de un lenguaje cercano y situaciones cruzadas, una parodia y un elogio a las vanguardias latinoamericanas, el fracaso de todas las prácticas radicales y la relevancia de la poesía.


Arturo Belano (álter ego de Bolaño) y Ulises Lima, cuyos destinos se unen y se separan a lo largo de la historia, salen a buscar las huellas de Cesánera Tinajero, la misteriosa escritora desaparecida en México en los años inmediatamente posteriores a la Revolución. Una búsqueda que se prolonga durante veinte años a través de los cuales el lector se aproxima a personajes de lo más variopintos, con un hilo conductor enrevesado cuya complicación supone una pulsión para continuar leyendo.


Aunque el ritmo es ágil, la propia estructura de la novela es vanguardista y su lectura complicada. Se compone de tres partes. La primera y la última son el diario de Juan García Madero, estudiante de Derecho y poeta que trata de dejarse llevar por el real visceralismo. La primera transcurre en México DF en 1975 y la tercera en el desierto de Sonora, en 1976. La parte central incluye una serie de cartas entrelazadas de diferentes personajes, cuyo único modo de comprender su contexto es ligándolas al conjunto de la obra y avanzando en la lectura.

OPINIÓN PERSONAL



Es un texto especialmente interesante y original donde los haya, plagado de historias entre líneas. Enrique Vila-Matas critica Los detectives salvajes como "un carpetazo histórico y genial a Rayuela de Cortázar. Una grieta que abre brechas por las que habrán de circular nuevas corrientes literarias en el próximo milenio". No en vano, adquiere el Premio Herralde de Novela y el Premio Rómulo Gallegos. No permitáis su ausencia en vuestra biblioteca.

EDITORIAL Y PRECIO

En Compactos Anagrama lo podéis encontrar por 13,77 €.

lunes, 25 de febrero de 2013

El invierno en Lisboa, de Antonio Muñoz Molina



[...En mi memoria aquel verano se resume en unos pocos atardeceres de indolencia, de cielos púrpura y rosa sobre la lejanía del mar, de prolongadas noches en las que el alcohol tenía la misma tibieza que la llovizna del amanecer...]

ATT. ANTONIO MUÑOZ MOLINA


"El imbécil" y Manolito Gafotas nos presentaron una anodina tarde de domingo, de esas en las que no apetece salir a la calle pero agobian las cuatro paredes de la habitación y decides coger cualquier libro que te hayan recomendado fervientemente para escapar. Apenas recuerdo los prolegómenos. Tan sólo sé que ingerí la tisana de letras versadas en lo que tú veías en Manhattan desde sus ventanas y deseé presenciarlo por mí misma sin testigos de cargo. Era un lenguaje plúmbeo, aunque no lo suficiente como para impedirme volar hasta allí. Tampoco para, posteriormente, seguirte hasta Lisboa sin un atisbo de conocimiento sobre lo que encontraría en aquella ciudad durante la estación invernal. Si acaso el Premio de la Crítica Literaria, el Premio Nacional de Literatura (1988) y tu consagración como Académico desde 1995 en la RAE.  Y un texto que sería llevado al cine por Jose Antonio Zorrilla, con el trompeta Dizzy Gillespie y actores españoles de peso como Eusebio Poncela o Fernando Guillén.

«Existe un momento en las separaciones en el que la persona amada ya no está con nosotros», arguye Flaubert en La educación sentimental y tú rememoras en el prólogo.


Homenajeas al cine «negro» americano logrando, a través de un soberbio manejo del lenguaje, sumergirnos en noches de bourbon y humo de cigarro a ritmo de jazz, con algunos guiños a Casablanca y empleando un hilo conductor en base a la tensión pasional de dos personajes: Santiago Biralbo y Lucrecia, y la red mafiosa que les atrapa. Sin embargo, en ocasiones tu dominio te juega malas pasadas, ya que tanto el preciosismo como la reiteración de ideas sugerentes empleadas obligan a que el lector continúe a tu lado a contracorriente en lugar de permitirle fluir. Por otro lado, el nudo y el desenlace prácticamente entroncan al final de la historia por lo que, ante tanto obstáculo que esquivar, entiendo que muchos de tus seguidores den por finalizado el camino previa llegada a la meta.


En cualquier caso, y aunque el lector se detenga a mitad del cénit de esta obra maestra, el mismo trayecto no le dejará indiferente por descripciones como la siguiente: «en las mañanas de los domingos invernales hay en ciertos lugares de Madrid una apacible y fría luz que depura como en el vacío la transparencia del aire, una claridad que hace más agudas las aristas blancas de los edificios y en la que los pasos y las voces resuenan como en una ciudad desierta».

EDITORIAL Y PRECIO

Podéis encontrarlo en tapa blanda en biblioteca breve por 6,60 € y en versión kindle por 5,69 €.


Dizzy Gillespie
Entrevista a Antonio Muñoz Molina


jueves, 21 de febrero de 2013

El mundo, de Juan José Millás

[...El frío de la infancia no se va nunca. Si acaso, se enquista en los penetrales del cuerpo, desde donde se expande por todo el organismo cuando le son favorables las condiciones exteriores...]


Tenía inmensas ganas de leerte. Me habían hablado de ti, de tu obra, pero no había encontrado el momento oportuno para dedicarte el tiempo que mereces. En ocasiones, la rueca de la inercia te atrapa hasta un punto en que se antepone a tus apetencias, como una cita ineludible que relega en una voluta de humo todo aquello por lo que realmente vale la pena existir, sometiendo a su insensata dictadura aromas, sonidos, tactos, sabores y colores que pasan inadvertidos hasta que se transforman en recuerdos. De hecho, antes que tus letras, fueron tus palabras en boca del actor Juan Diego interpretando el guión de La Lengua Madre. ¿Por qué únicamente un telón del 9 de enero al 3 de febrero del 2013? ¿Por qué un mes para dar a conocer un pensamiento férreo sobre un mundo en el que las palabras han dejado de ser genuinas para estar sometidas  al capitalismo? Como bien dices, nos encontramos en una época en la que la Sanidad Pública no es Sanidad, ni Pública, en la que la Justicia Gratuita no es Justicia, ni Gratuita, en el que la Educación Pública no es Educación, ni Pública. Sin embargo, las palabras en manos de intereses políticos se convierten en morbosos argumentos propagandísticos vacíos de contenido y con una melodía significativa.


Las palabras dirigen la vida de los hombres. Es cierto el ejemplo que expones en tu monólogo llevado al teatro: ni siquiera los mayores dictadores de la Historia Universal hicieron amago de cambiar el orden alfabético. Hitler siempre estará el octavo puesto, Franco en el sexto. Sin embargo, y a pesar de ello, tal vez fuese cuestión de economizar el tiempo o blandir espadas contra el viento lo que animó a tales seres abyectos a mantener la linealidad paradigmática del abecedario, en lugar de la fuerza incalculable del mismo. Los hombres sí dirigen la vida de las palabras, las moldean a su antojo independientemente de diccionarios o normas lingüísticas. Las utilizan como moneda de cambio, las vejan y anulan, moldean su significado y adornan su significante, las escupen y pisotean, las crean, las elevan al infinito. No hace mucho utilizábamos la «y» griega cuando ahora utilizamos la «ye». Y, si España no tuviese «eñe», albergo serias dudas de que mantuviésemos la virgulilla en pos de los americanos.


[...La presión del tópico me empuja a decir que mi padre se relacionaba con sus herramientas como si fueran prolongaciones de su cuerpo, un conjunto de prótesis. Del mismo modo que el lenguaje nos utiliza y nos moldea hasta el punto de que, más que hablar con él, somos hablados por él, mi padre parecía hablado por las herramientas que tenía siempre al alcance de sus manos...]

LO QUE DICE LA CRÍTICA

El Mundo, del novelista Juan José Millás galardonado con el Premio Planeta 2007 y Premio Nacional de Narrativa 2008.

EDITORIAL Y PRECIO

Puedes encontrarlo en la editorial booket logista (tapa blanda) por 8,51 € y en kindle por 7,12 €.

Entrevista a Juan José Millás