jueves, 6 de junio de 2013

El bastardo recalcitrante, de Tom Sharpe

Marcel. L. Saenz, 2004

«...Era un vacío de una vacuidad absoluta...»

EL AUTOR

Hoy ha muerto el escritor británico Thomas Ridley Sharpe, maestro del humor corrosivo, a los ochenta y cinco años de edad, en su domicilio de Costa Brava y por una complicación de su diabetes. Todos los diarios culturales se hacen eco de tan dramática pérdida. No obstante, me surge la duda de si él querría que su muerte se sobrellevase como un drama o una comedia. No hay que olvidar al maravilloso Groucho y el grabado de su epitafio "perdonen que no me levante".

Sharpe (1928 - 2013) tuvo una infancia difícil. Su padre, un predicador a la antigua, trató de inculcarle ideas fascistas. Estudió en la universidad de Cambridge, se enroló en la marina y durante un tiempo estuvo en Sudáfrica en busca de nuevas oportunidades. Lo que encontró fueron buenas ideas. Ideas irónicas, tomarse la vida con una sonrisa sátira tatuada en los labios y que le servirían para criticar opciones socio políticas a través de sus textos, como Reunión Tumultuosa, en la que plantea su punto de vista sobre el apartheid. No obstante, sus historias han descabalado el snobbismo de la clase inglesa (Vicios ancestrales y Zafarrancho en Cambridge), el mundillo literario (La gran pesquisa), extremismos políticos de todo tipo, la burocracia y la estupidez en general. 
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Quizás Wilt fuera su novela más exitosa de las once que escribió (todas ellas publicadas en la editorial Anagrama). Puede que también la más desternillante, tanto, que incluso fue llevada al teatro en varias ocasiones. De hecho, ha sido representada en Madrid, y ahora está en el Lope de Vega de Sevilla, de la mano de Ana Milán.

«Henry Wilt es un hombre frustado que da clases de literatura en un centro de formación profesional donde lo raro es que a alguien le interesen sus lecciones. Su matrimonio no va bien y sólo encuentra paz cuando pasea con su perro e imagina cómo sería tener una vida diferente sin su mujer y un trabajo mejor. El resto de la historia es mejor que la descubras en el patio de butacas.», dice la editora Lorena Sagrado.

EL BASTARDO RECALCITRANTE

La novela.


No obstante, a pesar del éxito de Wilt, me gustaría mencionar El Bastardo recalcitrante como una de las obras que más me han gustado de este autor. Se trata de una novela que leí hace un par de años y me presentó a un escritor que, hasta entonces, era desconocido para mí, trayéndome recuerdos de Benny Hill e incluso Gomaespuma con el "tralarí, tralará" de su El milagro de P Tinto.

«...parecía concentrar toda su atención en los huevos con tocino y en un té que contenía tanino suficiente como para desatascar una alcantarilla...»

La novela explica cómo Lockhart Flawse, hijo ilegítimo cuya madre murió al darle a luz y sin confesar jamás quién era su padre, criado con un abuelo rico que lo único que quiere es deshacerse de él y le ha tenido encerrado durante toda su existencia sin enseñarle a sobrevivir por sí mismo, se enamora de Jessica Sandicott, hija de una madre amoral y despiadada que ha tenido a su hija desinformada de las nociones básicas de la vida y que lo único que quiere es casarla y aprovecharse económicamente de ese matrimonio. En paralelo, el abuelo rico y la madre despiadada igualmente deciden contraer matrimonio. A partir de ahí el autor toma situaciones habituales de la vida entre los matrimonios (como el sexo o la menstruación) desde un punto de vista único y desternillante a través de juegos de palabras y situaciones comprometidas.

«El humos es universal, pero yo no he vendido ningún libro en EEUU»

Estructura.

En 22 capítulos de 340 páginas.

Narrador y lenguaje.

Es un lenguaje en tercera persona a través de un narrador omnisciente, una lectura sencilla, ágil, que pretende entretener y, al mismo tiempo (y en orden a la poética aristotélica), enseñar.

«...¿Y a quién le importa lo que dice la ley? -insistió Jessica-. Hay una ley que dice que la gente sin empleo tiene derecho a percibir dinero sin hacer nada, pero cuando se trata de que te lo paguen, no te lo dan, y eso que no te niegas a trabajar. No veo por qué razón tenemos que acatar una ley que nos perjudica, cuando al gobierno no le da la gana de acatar una ley que nos ayudaría...»

Editorial y precio: Lo podéis encontrar por 9,02 € en Compactos Anagrama.

LO QUE DICE LA CRÍTICA

En 1986 obtuvo el Gran Premio del Humor Negro.

L.M.Palomares

ANECDOTARIO

En una de las muchas entrevistas que le hicieron al autor le preguntaron si era verdad que su mujer era el crítico en quien más confiaba. Respondió «Le doy a leer los folios a medida que los escribo. Si sonría sé que mis lectores se van a desternillar. Si no, le pego con una zapatilla. Mi mujer siempre termina sonriendo. Por eso soy tan buen escritor. aunque mejores son mis tradutores. Por los comentarios que oigo, me consta que las traducciones extranjeras superan mis originales. ¿No es maravilloso?»

OPINIÓN PERSONAL

Sin duda, el humor es un género especialmente difícil de transmitir, más aún en el mundo hostil en el que estamos expuestos. Merece todo mi respeto y admiración conseguir una sonrisa en rostro ajeno, aunque no sea uno de mis temas favoritos.